Soñé con parajes en los que mi alma vagaba serena, envuelta en un manto de soles y estrellas.
Soñé con la cúspide de un monte envuelto en llamas, donde mis manos no estaban frías, y en mi pecho un alud palpitaba.
Soñé y quise despertar buscando la flor en el rocío, el mar en las sirenas, el canto en las aves, la tormenta en el trueno.
Y una luz titilante me sonrió en la distancia.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario