lunes, 31 de agosto de 2009

X

Oscuras nubes,
¡enciendan en mi pecho
risas y soles!

miércoles, 26 de agosto de 2009

Soñé con parajes...

Soñé con parajes en los que mi alma vagaba serena, envuelta en un manto de soles y estrellas.

Soñé con la cúspide de un monte envuelto en llamas, donde mis manos no estaban frías, y en mi pecho un alud palpitaba.

Soñé y quise despertar buscando la flor en el rocío, el mar en las sirenas, el canto en las aves, la tormenta en el trueno.

Y una luz titilante me sonrió en la distancia.

IX

Dulce romance:
Un árbol que florece
Bajo la luna.

VIII

Caen las hojas
Y arrastran el suspiro
De las montañas.

VII

¡Canto que te vas
Vistiendo de colores
En el silencio!

VI

Esta mañana
Jugaban los jardines
A unir sus manos.

V

Toda mi canción
Ahuyenta los designios
Carentes de luz.

Todas mis obras
Las desnuda el viento
En su carrera.

IV

Este es mi tiempo.
Entre la gota al caer
Y el trueno rugir.

Este es mi lugar.
Donde el agua respira
Y el sol se oculta.

III

Y el viento va
Suspirando secretos
De la luna al mar

II

Vengo de lejos
Dibujando un camino
De flores y azar

I

Sueño y espero
Que el viento traiga un beso
Silente y fugaz

La magia de amaneceres

Aquello sagrado de lo que me privo.
El minuto silente de los miedos olvidados.
El suspiro agónico del dolor que desaparece.

¡Que sigan en marcha los senderos descubiertos!
Que se llenen de colores mis pasos renacidos.
Que el mar se agite de emoción al decir mi nombre.

Poblaré mi universo de estrellas acompasadas.
Diré una oración por cada espíritu que se cruce en mi camino.
Cerraré los ojos al pesar y a las ofensas.

Y si fuese éste tan sólo el destello fugaz de una sonrisa anhelada, ¡que se llene de la magia de amaneceres! ¡Que deslumbre con rayos y voces delirantes! ¡Que bendiga mi aliento y sujete con firmeza mis manos!

Del silencio brota un misterio...

Del silencio brota un misterio que susurra en mi oído. Me canta una melodía sin tiempo ni ataduras, en la que mi espíritu fluye, y dejo de añorar las piedras con su herencia de sangre y melancolía.

Sueño con amaneceres...

Sueño con amaneceres en parajes desconocidos. Sueño y me doy cuenta que estoy viva, que resplandezco, que el color del horizonte brilla en mi mirada.

No busco más...

No busco más que el suspiro del amanecer, cuando la penumbra resbala bajo la almohada, cuando los tenues resplandores se cuelan bajo mis párpados, y mis manos quietas dibujan senderos en los pliegues del silencio.

Cae el silencio...

Cae el silencio en el surco anónimo del vacío.

Caen las semillas en la arena, y no me pregunto si habrá destino, pues el mar aún resplandece, y sólo somos mi voz y mi aliento buscando rutas hacia el horizonte.

Haikus y otros poemas

Hace casi un año inicié un largo recorrido, que me llevó a tierras lejanas, a explorar sorprendentes e intensas aventuras, que cambiarían para siempre mi visión de la existencia.

Fue entonces cuando decidí dejar atrás un pedazo de mi historia, escrita en base al dolor y el desamor. Abrí mi puerta a nuevas emociones, y prometí que mi contribución al mundo sería siempre esperanzadora. Ya no más sueños rotos, ni caricias al vacío.

¡Que todo lo que se exprese a través de mis dedos refleje el profundo amor que siento por vivir!

Algunas de estas piezas se inspiran en los Haikus, poemas escritos en la tradicional métrica japonesa de 5/7/5 sílabas, basados en la observación de la naturaleza y el entorno. Otros son poemas de estructura libre, que espero algún día se transformen en canciones.

Con cariño, para todos quienes quieran descansar un poquito del torbellino del día a día dejándose llevar por las imágenes y sentimientos que evoco con esta simple poesía.



Lilian Flores Guerra