lunes, 31 de mayo de 2010

Como pétalo vencido.

Me convertí en un silencio vagabundo.
Abrí mis alas al misterio, y vacié de lágrimas las noches y sus ecos.
Dormí con los párpados quietos, serenos.

Y hasta casi borré de mis manos las huellas de un pasado turbulento.

¿Qué nueva caricia me traes, destino?
¿Qué rumbos misteriosos se aprestan a ser descubiertos?

Veo que mi fuego vacila en los ojos de un artista.
Y aún no sé si dar media vuelta, huir antes que su voz atraviese mi pecho, o rendirme y caer, como pétalo vencido, a sus pies.

San Francisco, California. Mayo 31 de 2010.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario